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Katanas y matcha: el inesperado maridaje entre samuráis y té

En la época medieval, los samuráis se volvieron poderosos y se situaron en la cima de la jerarquía social nipona… Asumieron, sin duda alguna, el control político del territorio que hoy ocupa Japón. Sin embargo, lo que pocos saben es que ¡también desempeñaron un papel importante en la cultura y desarrollo del té! Acompáñanos a descubrir cómo se dio ese proceso. Fotos: Escuela Mexicana de Té

Un bebida para ocasiones especiales

Katana y matcha

Para entender la relación que guardan té y samuráis, es importante apuntar al período Muromachi (1333-1573), cuando la capital del shogún estaba ubicada en la zona que hoy ocupa Kioto. A medida que crecían las cosechas de té en la región, la infusión ganaba popularidad entre las clases guerreras y mercantiles. Generalmente, estos grupos celebraban lujosos banquetes con cuencos de matcha y, en ocasiones, sake. Así, el consumo de té en los monasterios terminaba siempre en fiestas estridentes, con juegos y lecturas de poesía, juegos de azar y concursos.

Durante la época, los invitados también competían mostrando costosas cerámicas y utensilios de té procedentes de China, junto con pergaminos y pinturas locales. Los líderes guerreros incluso enviaban nuncios a China para recolectar objetos de gran valor para tales ocasiones.
El té durante las guerras samurái

El té durante las guerras samurái

En 1467 comenzaron casi dos siglos de guerras por el control de Japón: el periodo Sengoku o Periodo de los estados en guerra. Durante este tiempo, la ceremonia del té se convirtió en un ritual con un propósito específico. El académico Herbert Plutschow escribió que el té, basado en los conceptos zen de armonía y respeto, ayudó a forjar consenso entre señores de la guerra rivales. Para superar la agitación, el té tenía que convertirse en un arte ritual muy refinado; sin el té, la destrucción del periodo Sengoku podría haber sido mucho peor, relata.

El ritual del té se refinó gracias a tres maestros que actuaron como asesores de los shogun durante este período. El primero y más importante fue Murata Shuko (1423-1502), un monje zen que se convirtió en comerciante de té en Kioto. Shuko, que rechazaba los banquetes extravagantes, creía que beber té iba más allá del entretenimiento, el uso medicinal y las reuniones en el templo. Para él, preparar y beber té representaba un camino espiritual en la vida, que requería una estética más simple.

El único documento atribuido a Shuko, el Kokoro no fumi o Carta del corazón, fue escrito por uno de sus discípulos. En él, puede leerse que la belleza se encuentra no sólo en la perfección manufacturada de las herramientas chinas, sino también en la simplicidad y sobriedad de los utensilios japoneses. Así, comenzó a darse valor estético a la madera y el bambú para infundir el de té, así como a los recipientes para flores a la par del marfil o el bronce chinos.

Té de samurais

Shuko también pidió simplicidad en el espacio para tomar té, eliminando el desorden que distraía del momento. En lugar de ramos de flores, utilizó un único arreglo de flores de temporada; en vez de varios rollos de caligrafía, solo habría uno… Su vajilla de té era tenue y presentaba tonos terrosos en lugar de colores brillantes, y la habitación dedicada al consumo de té se adecuó con sólo cuatro tatamis y medio, creando un espacio simbólico conocido como soan cha o “cabaña de té con techo de paja”, en español. Esta atmósfera de tranquilidad, disciplina y solemnidad ganó muchos adeptos, especialmente entre la clase samurái.

Té de samurais ceremonia

¿Cuándo se bebía el té y cuál era su propósito fundamental? Cada vez que los samuráis regresaban del campo de batalla, practicaban la ceremonia del té para buscar la paz en sus mentes. Además, muchos de ellos estaban obsesionados con coleccionar artículos de té valiosos y elegantes para mostrar su poder. ¡Piensa en verdaderos entusiastas y promotores de la infusión a un nivel extremo!

Durante la era Edo, comenzaron a llevarse a cabo ceremonias de té organizadas por el propio shogun e invitadas por los daimyo (señores feudales). La ceremonia del té se convirtió entonces en una oportunidad social y política muy importante, sentando las bases de lo que hoy conocemos como cha no yu.

A partir de aquel momento, los samuráis se interesaron profundamente por perfeccionar y elevar la ceremonia del té, practicándola intensamente y llegando a convertirse en algunos de los maestros del té más famosos de la historia. ¡Increíble!

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