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Conoce la Konbucha, la milenaria tisana de oriente

Al escuchar la palabra kombucha, lo primero que viene a la mente es la popular bebida producida a partir de la fermentación de un grupo de levaduras y microorganismos en un medio líquido particular. ¡Sí!, ya le hemos contado que la kombucha se elabora con un cultivo de microorganismos llamado Scoby (colonia simbiótica de bacterias y levaduras, por sus siglas en inglés), el cual se mezcla con una solución líquida, generalmente té, y se enriquece con azúcar. Fotos: cortesía Escuela Mexicana de Té.

Aunque no se trata de un tipo de té propiamente, la kombucha se denomina así debido a que suele producirse a partir de una infusión de hojas y brotes de Camellia Sinensis. En los últimos años, esta singular bebida logró capturar la atención de millones de consumidores en todo el mundo quienes apuntan a sus múltiples beneficios a la salud.

Sin embargo, en Japón existe una tisana que lleva el mismo nombre, pero que poco tiene que ver con la fermentación de levaduras y microorganismos en un medio líquido… ¡Konbucha!

Konbucha: la tisana japonesa que pocos conocen

Konbucha

Como su nombre indica, la base de esta bebida japonesa es kombu: algas marinas. A menudo escrita en inglés como “kombu”, la palabra konbucha se traduce directamente como té de algas… Konbu = algas y cha = té. Al no contener hojas o brotes de Camellia Sinensis en su composición, podemos decir que realmente se trata de una tisana.

¿Cómo se produce? Generalmente, los trozos secos de konbu se trituran o muelen en un polvo fino, ¡así de fácil! El polvo final de algas marinas se infunde por batido en agua caliente y también se emplean como condimento de cocina rico en matices de umami.

Por simple que parezca, la konbucha tiene una larga historia que se remonta al período Edo (1603 a 1868). La gente tomaba láminas de konbu, las remojaba en agua caliente para extraer todos sus aromas y sabores, y luego comía los restos ablandados de algas. No fue hasta 1918 que la tisana comenzó a molerse en un polvo fino para infundir, inspirada en la popularidad de bebidas instantáneas como el café soluble, comercializado por primera vez en 1910 de la mano de G. Washington Coffee Company.

Categorías de la Konbucha

Konbucha

En Japón, la konbucha se divide en tres categorías distintas: konbucha simple, konbucha condimentada con ciruelas y konbucha pulverizada. Si bien la konbucha simple y pulverizada sólo poseen algas deshidratadas entre sus ingredientes, algunos fabricantes optan por añadirles azúcar, sal o matcha en polvo con el propósito de realzar su color, aroma y sabor.

La joya de la corona es la konbucha condimentada con ciruelas, conocida como umekonbucha. Esta versión se elabora a partir de ciruelas umeboshi, en polvo o cortadas en trozos pequeños, que se mezclan con el polvo fino de algas para impartir un sabor amargo único a la infusión.

Konbucha tetera

¡Claro!, como muchas otras expresiones líquidas del País del Sol Naciente, la konbucha ofrece múltiples beneficios a la salud. Las algas marinas contienen fucoidan, un compuesto presente en sus paredes celulares y del que múltiples estudios científicos han demostrado efectos positivos contra el cáncer, contra bacterias, virus, inflamación, obesidad, alergias, colesterol, diabetes, arterioesclerosis y trombosis. Asimismo, las algas marinas brindan efectos antioxidantes al organismo y protección gástrica, además de favorecer la capacidad de retención de agua, la elasticidad de la piel y promover la cicatrización de heridas. ¡Vaya tisana!

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