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Infundir la taza perfecta de té

¿Qué hace la taza de té perfecta? Algunos dicen que lo más importante es la calidad de las hebras. Otros apuntan al método de infusión apropiado. La clave, estimado lector, se ubica justo en el medio de la precisión técnica y el gusto personal.

Para quienes se van iniciando en el mundo de la camellia sinensis (planta del té) una de las preguntas más fundamentales es cómo infundir correctamente diferentes tipos o blends de té. Si preguntamos a los puristas, de pensamiento occidental por supuesto, recibiremos un listado inapelable de tiempos y temperaturas: Pu-erh, 95 ºC por 4 minutos; Oolong, 85 ºC por 4 minutos; Blancos, 80 ºC por 3 minutos; Negros, 95 ºC por 5 minutos, y Verdes, 75 ºC por 2 minutos. Útiles, ¡sí!, más no definitivos.


Realmente, la perfección de una taza de té depende de factores que trascienden a la física y que están mucho más ligados al conocimiento empírico. ¿El té es tan complicado? ¡Al contrario!, es tan sencillo que no requiere termómetros ni cronómetros; es espontáneo, libre, personal…

Vayamos al inicio de todo, al agua. Aunque los filtros son una buena opción, poco se comparan con el agua de manantial; las sales minerales adquiridas durante su proceso natural de purificación benefician notablemente a la infusión, afinando sus sabores y suavizando su astringencia. Haga una prueba comparativa, verá que se sorprenderá.

Las hebras son un segundo elemento clave. ¿Té en hojas sueltas o en sacos?, más allá del presupuesto, la elección depende del momento y forma en que se va a beber la infusión. Sí, brotes y hojas sueltas permiten evaluar la calidad y controlar la cantidad de té que se quiere infundir. Sí, los sacos son muy prácticos y permiten preparar una taza en casi cualquier sitio. En la próxima entrega platicaremos sobre las ventajas y desventajas de cada uno, mientras tanto recuerde: la presentación de té que mejor se ajuste a sus necesidades será siempre la mejor.

“¿Y cuánto té hay que poner en cada taza?”. Pasemos al tercer elemento clave. Los expertos señalan una proporción ideal de 2 gramos de té por cada 150 a 180 mililitros de agua. Si no se tienen báscula o cucharas medidoras en casa, la mejor opción será optar por el ensayo y error. Poner una pizca más de té o quitar un chorrito de agua pueden resultar en agradables sorpresas.

Tiempo y temperatura cierran el ciclo. Sin embargo, más que aprender de memoria un decálogo de grados centígrados y minutos, resulta interesante entender cuál es su influencia con cada tipo de té.

Pongámoslo de la forma más sencilla posible. Los tés menos oxidados, como verdes y blancos (expresiones menos procesadas de la camellia), requieren temperaturas más bajas y tiempos más cortos de infusión. Por el contrario, los tés más oxidados, como negros y pu-erh, (variedades más procesadas), necesitan más calor y más minutos para mostrar su carácter. En el caso del oolong lo más importante es saber si se trata de una variedad de alta o baja oxidación.

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Sabías que… la calidad del agua influye en el aroma y sabor del té. Descubre cómo preparar la taza perfecta en nuestra columna del té @escueladete_mx‬‬‬‬‬‬

¿Quieres preparar la taza perfecta de té? Ahí te van algunas recomendaciones para no fallar a la hora de preparar oolong, pu-erh, té blanco… @escueladete_mx‬‬‬‬‬‬

Sí, tiempo y temperatura son importantes para preparar la taza de té perfecta. También agua, cantidad y calidad de las hebras @escueladete_mx