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La hora del Té, tazas de temporada

La Navidad llegó, todo apunta a eso: arbolitos recorriendo las calles a toda velocidad, parpadeantes luces en ventanas y aparadores, un cierto aroma especiado impregnando el frío viento invernal…

Para quienes amamos la cultura del té y las infusiones, la época decembrina es uno de los momentos más esperados. Sí, es cierto que una taza de hojas y brotes de camellia sinensis (planta del té) puede disfrutarse cualquier día del año; sí, también es verdad que estas bebidas adquieren un carácter especial durante la temporada navideña.

navidad con té

Hoy día, en Occidente, la relación que existe entre té y Navidad es innegable. Hace 200 años, por extraño que parezca, poco se valoraba una taza de camellia, frutas, flores o especias durante la temporada. Erika Rappaport, profesora del departamento de historia de la Universidad de California, sitúa el origen de este vínculo a mediados del siglo 19, cuando los detractores de la embriaguez pública impulsaron campañas en Reino Unido y los Estados Unidos para beber té en lugar de aguardientes y destilados en la época festiva. Dos siglos de tradición, sumado a los dulces y cálidos aromas de la infusión, fueron suficientes para consolidar el lazo.

Más allá de tés puros (blanco, verde, amarillo, negro, oolong y pu-erh), son los blends y tisanas los grandes protagonistas de la mesa navideña, siempre mezclados con especias como la canela o el clavo de olor, así como esencias cítricas, frutos deshidratados, jengibre, caramelo y azúcares cocidas. En Reino Unido, por ejemplo, uno de los mejores ejemplos es el llamado Christmas Spiced Tea, un blend de té negro con jengibre, canela y piel de naranja cuyo origen data de la Era Victoriana.

¿En México? La estrella es, ni más ni menos, el ponche navideño, bebida que llegó a América de la mano de los conquistadores españoles y que, al paso de los siglos, fue incorporando todo tipo de productos locales. Sí, querido lector, el ponche es una Infusión de frutos, especias, hierbas aromáticas y oleaginosas que, antiguamente, se preparaba con hebras de té, limón, azúcar y un toquecito de ron.

“¿Recomendaciones para la temporada?”. Tome nota. Postres con cremas dulces, fruitcakey panettone son perfectos para servir con blends de té negro clásicos como el Earl Grey, con esencia de bergamota; el Russian Caravan, con un poco de oolong, o el muy popular English Breakfast, una mezcla de tés de India, Sri Lanka y Kenia. Si lo que busca son tisanas frutales, nada mejor que apostar por chabacanos deshidratados, flor de jamaica, cáscara de naranja, manzana, canela y uvas pasas, ideales para dar a la mesa un tono festivo. Compártanos sus tazas navideñas a través de @escueladete_mx

Por: Escuela Mexicana de Té
Fotos: Escuela Mexicana de Té