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Lei-cha: el otro «té» de Taiwán

En Taiwán, entre los integrantes del pueblo Hakka, el segundo grupo étnico más importante en la isla asiática, no hay bebida más trascendental que el lei-cha. Pero, ¿qué es esta infusión de aspecto similar a una sopa? Y, más importante aún, ¿por qué se incluye entre las expresiones más extravagantes de la Camellia Sinensis? Fotos: Escuela Mexicana de Té.

Literalmente traducido como ‘té golpeado’, el lei-cha es una singular combinación de bebida y refrigerio que usan los Hakka para consentir a sus invitados especiales. «Lei» significa moler usando cuencos de cerámica, y «cha» se traduce comúnmente como té. ¡Sí!, hablamos de un blend de té elaborado con cacahuates tostados, semillas de ajonjolí y hojas de té, molidos finamente hasta integrar una pasta fina e infundidos con agua caliente.

El origen del Lei-cha

Lei-cha el origen del té

La historia del lei-chai puede trazarse hasta mediados del Siglo XVII, cuando el primer pueblo Hakka siguió hasta territorio taiwanés a Zheng ChengGong, chino leal a los Ming nacido en Japón, conocido como Koxinga y famoso por resistir la conquista de los Qing. Koxinga ganó notoriedad por la ferocidad con la que luchó contra las fuerzas Qing en la costa sureste de China y al otro lado del océano, hasta Taiwán. A su paso, varios grupos Hakka de Guangdong y Fujian decidieron seguirlo a territorio taiwanés, convirtiéndose en uno de los principales grupos étnicos de la isla.

Hoy, los herederos de los primeros colonos han creado una cultura fundamentada en aspectos rituales y usos y costumbres transmitidos de generación en generación, como la tradición del mítico lei-cha. Entre los locales se dice que esta infusión es reflejo del espíritu de resistencia, diligencia y valentía del propio pueblo Hakka.

¿Cómo se elabora?

Lei-cha el té de Taiwan

Preparar e infundir el lei-cha es una experiencia interesantísima… No es tan difícil de elaborar, pero puede hacer sudar a cualquiera. Lo primero es reunir los ingredientes: semillas de ajonjolí, cacahuates tostados, hojas de té (verde u oolong, generalmente) y muchos otros; cada familia y bebedor tiene su propia combinación favorita. Una vez elegidos, se muelen en un mortero de cerámica lentamente hasta obtener una pasta de textura similar a la de la mantequilla pomada.

Para infundir… Típicamente la pasta se mezcla con agua caliente y se bate hasta alcanzar una consistencia parecida a la de una sopa. Una vez lista se sirve en cuencos individuales, aún caliente y con arroz cocido y frijoles. Pero recuerde que dijimos que el ‘té golpeado’ es una singular combinación de bebida y refrigerio. ¡Sí!, la infusión se puede beber directamente de los cuencos o se puede agregar al arroz, a las verduras o rábanos secos. No existe en el mundo, querido lector, ninguna otra expresión de la Camellia Sinensis con esta dualidad: bebida y comida.

No es sólo el delicioso sabor del lei-cha lo que enloquece a sus adeptos, ¡no!, el pueblo Hakka también considera a este y otros blends de té como suplementos para el cuidado de la salud y prevención de enfermedades, lo que puede estar relacionado con el hecho de que los ingredientes no sólo tienen un alto valor nutricional, sino que también son fácilmente absorbibles gracias a su molienda fina. ¡Eso!, sin decir que cuenta con todos los compuestos beneficios de la planta del té: l-teanina, antioxidantes, vitaminas B1, B2, C y E, además de flúor, zinc, magnesio, potasio y muchos otros minerales.

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