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Mao Jian: té verde de origen divino

La leyenda cuenta que llegó del cielo de la mano de nueve hadas, quienes lo trajeron a la tierra para compartirlo con la raza humana. En China incluso se dice, entre maestros y entusiastas del té, que la imagen de las hadas bailando puede verse en el vapor que emana de su infusión. Su nombre… ¡Mao Jian! Fotos: Escuela Mexicana de Té.

Originario de Xin Yang, en la provincia de Henan, este té verde ahumado se cuenta entre los 10 tés más famosos de China. Su nombre significa literalmente “punta de cabello”, debido a su apariencia rizada y brotes sin abrir cubiertos por una pelusa blanquecina muy fina. ¡Sí!, muy similar al mítico Mao Feng.

¿Cómo se cultiva el té Mao Jian?

Las hojas para producir Mao Jian se cultivan tanto en primavera como en otoño, sin embargo, las primeras suelen ser mucho más complejas y ricas en aromas y sabores. Las plantaciones dedicadas a su manufactura están dispersas en la montañas de Xin Yang, en altitudes de entre 500 y 800 msnm; cada invierno, cuando las montañas se cubren de nieve y mientras otras plantas se marchitan con las severas heladas, los árboles de té Xin Yang Mao Jian se mantienen firmes, algo que ha llevado a reconocerlos entre los más resistentes del mundo.

Después de su recolección, los brotes y primeras y segundas hojas de Camellia Sinensis se procesan de la misma forma que cualquier otro té verde chino tradicional: enrular y secar, evitando al máximo su marchitado y manteniendo su mayor frescura posible. Durante el secado suelen utilizarse fuentes de calor que generan humo, sin embargo, las hebras terminadas nunca llegan a impregnarse con estos tonos ahumados.

El enrulado del Mao Jian también es especial. Las hebras terminadas tienen la forma de una lanza color verde profundo, torcida finamente y con puntas en ambos extremos. Al mirarlo de cerca, es posible apreciar sus finísimas vellosidades blanquecinas, un indicador de la originalidad y calidad de este gran ícono de China.

¿A qué sabe?

De forma genérica es posible decir que se trata de un té verde corpulento, casi untuoso, con potentes notas florales y una melosa fragancia herbal. Sin embargo, también hay que recordar que la expresión de este té verde está íntimamente ligada a su temporada productiva.

Los Mao Jian de inicios de primavera suelen ser extremadamente fragantes y finos, con brotes y hojas tiernos, y abundantes vellosidades. Se dice que son los tés de mejor calidad de todo el año, ricos en compuestos aromáticos y sustancias útiles al organismo, llenos de frescos aromas vegetales y tonos minerales y de frutos secos.

Los de verano, por el contrario, suelen ser un poco más amargos y astringentes, con aromas más sutiles, pero igualmente complejos. Las hojas de Camellia Sinensis con que se elaboran estos tés suelen ser más grandes y anchas, lo que favorece su producción en volumen y accesibilidad en precio. Los de otoño, también llamados “tés de rocío blanco”, suelen ser menos tiernos que los de primavera, ligeramente dulces y fragantes, y mucho menos amargos que los de verano.

En México es posible hallar este icónico té verde chino en casas de té y barras especializadas de las principales ciudades. Si lo ve, no dude en probarlo… ¡Es delicioso!

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