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Mezclando té y los pétalos del jazmín

De entre todos los blends de té que se producen en el mundo, la mezcla que forman jazmín y camellia sinensis posee un lugar especial. ¡Es cierto!, pocas cosas en la vida se comparan al placer de beber esta aromática y deliciosa infusión.

La costumbre de combinar hojas y brotes de camellia sinensis (la planta del té) con jazmín es verdaderamente antigua. Un sinfín de documentos y registros históricos confirman el uso de los botones y pétalos de esta planta (Jasminum officinale, de la cual existen más de 200 especies en todo el mundo) como materias primas dedicadas a enriquecer el aroma, sabor y, más importante aún, las propiedades benéficas de la infusión. Ya le hemos platicado en numerosas ocasiones que los primeros blends de té surgieron en China, como bebidas con fines medicinales.

Los tés de jazmín se producen en la mayoría de las provincias productoras de té verde en China; algunos de los mejores jazmines provienen de las provincias de Fujian y Guangxi. Se dice que el área de Fuzhou, en Fujian, es punto de origen de algunos de los tés de jazmín más finos y sofisticados de todo el planeta. Sin embargo, este tipo de blend de té también es producido cerca de Suzhou y Nanjung, en la provincia de Juangsu, y en Hangzhou y Jinhua, en la provincia de Zhejiang, en la costa oriental china.

Las flores de jazmín utilizadas para la producción de estos blends generalmente surgen de plantaciones locales aunque, en muchísimas ocasiones, también provienen del famoso mercado de jazmín de Guangxi. Los productores locales aseguran que las mezclas de mayor calidad son aquellas que se producen con hojas y brotes cosechados en la primavera y almacenados hasta principios de verano, cuando aparecen los primeros botones de la flor.

¿Cómo se elaboran…? Los botones se cosechan en la mañana y luego se incorporan al té terminado; durante la noche, cuando las flores se van abriendo, las hojas y brotes de camellia sinensis absorben su fragancia, generalmente durante lapsos de cuatro horas. El proceso puede repetirse por 10 veces, hasta conseguir el perfil sensorial deseado por cada productor.

Una vez impregnadas con todo el carácter del jazmín, las hojas más jóvenes y tiernas se enrollan a mano en forma de pequeñas “perlas de dragón” o “lágrimas”. Los botones y pétalos pueden dejarse o removerse de la mezcla, sin que esto provoque un cambio significativo en el perfil aromático y gustativo de la infusión final; la presencia de las flores en la mezcla permite ganar un mayor atractivo visual sin alterar el sabor. Finalmente, el té vuelve a calentarse con el propósito de eliminar la humedad transmitida por los botones del jazmín.

Aromas y sabores.

Típicamente, la infusión despliega atractivas tonalidades que van del verde limón al amarillo pálido. En nariz, los intensos aromas de jazmín son el común denominador, mientras que en boca pueden hallarse ligeros tonos dulces, amargos y ácidos muy placenteros. ¿Correcta infusión? A la temperatura y tiempos indicados para té verde: alrededor de 75 °C, por entre dos y dos minutos y medio.

Por: Escuela Mexicana de Té
Fotos: Escuela Mexicana de Té