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Russian Caravan: entre los grandes blends de té

Decir Russian Caravan, es apuntar a una excitante y abrumadora explosión de ahumados… ¡Sí!, querido lector, por extraño que parezca este mítico blend de té logró hacerse de un lugar privilegiado en el amplio universo del té gracias a sus tonos de leña carbonizada, chocolate y humo. “¡La esencia de todas las cosas invernales y acogedoras!”, afirman sus adeptos. Fotos: Escuela Mexicana de Té.

A diferencia de los populares Earl Grey y el English Breakfast, blends desarrollados intencionalmente (al menos en su mezcla base de hebras), el Russian Caravan es resultado de toda una serie de eventos desafortunados que nunca deberían sucederle a un té de calidad.

La historia cuenta que el té se originó en la antigua ruta comercial chino-rusa, establecida a fines del siglo XVII, a través de la cual se exportaban grandes cantidades de té desde la China imperial hasta la Rusia zarista. Caravanas de camellos y caballos cargados con té viajaban unos 10 mil kilómetros a través de Siberia, durante 16 largos meses. En Rusia, el té era intercambiado por pieles.

Russian Caravan el blend de tres tés negros

Las caravanas que transitaban por estos caminos fríos y nevados se detenían a descansar alrededor de fogatas. Estacionados junto al fuego, los tés también se impregnaban con el humo de la madera, volviéndose ligeramente más ahumados, día a día. Cuando el té llegaba a Rusia, su aroma y sabor estaban repletos de tonos de leña, tabaco, torrefactos, carbón. Para los rusos estos matices evocaban una sensación agradable, casi idéntica al calor y comodidad de una chimenea en casa, casi tan buena como disfrutar una bebida monárquica.

Estos episodios recurrentes fueron moldeando el estilo del té y, más importante aún, aumentaron radicalmente su popularidad entre los consumidores rusos. Hasta entonces, incluso los productores ortodoxos chinos más atrevidos eran moderados en la incorporación de tonos ahumados en cualquier tipología de té.

A lo largo de los años, el Russian Caravan se fue convirtiendo en una mezcla bien definida de distintos tés negros: Lapsang Souchong, para impartir tonos ahumados y resinosos; Keemun, para conseguir más cuerpo y riqueza aromática, y algún oolong de alta oxidación o té negro de Yunnan, para conseguir la redondez a través de sus recuerdos amaderados. Todos sometidos al marcado carácter del humo, el alma del propio blend.

¿Con qué acompañarlo?

El Russian Caravan inspiró la costumbre de agregar una rodaja de limón al té negro con el propósito de iluminar su profundo color rojizo. Así nació el llamado Russian Earl Grey, hoy preparado con limoncillo tailandés secado naturalmente y cáscara de naranja seca y madurada al sol. Un té más suave, dulce y refrescante.

Fuera de eso, el té siempre se acostumbra al estilo ruso tradicional, es decir, en samovar, concentrado y después disuelto con pequeñas dosis de agua. También son frecuentes acompañamientos como azúcar, miel e incluso mermelada de frutas, limón o gajos de frutos cítricos pinchados con clavo de olor para suavizar y enriquecer la expresión de la infusión.

¡Sí!, adentrarse en este blend puede ser retador, debido a su potencia y robustez. Sin embargo, una vez adquirido el gusto, es un infaltable del día a día gracias a su profundidad de aroma y sabor.

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