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Tisanas: ¡Cultívalas y mézclalas en casa!

Disfrutar deliciosas tazas de té y tisanas herbales a lo largo del día se ha convertido en un ritual natural para millones de consumidores en todo el mundo. Refrescantes tazas libres de cafeína y todo tipo de mezclas especiales, dedicadas a aliviar el espíritu, forman parte de la oferta de marcas comerciales, tiendas especializadas y casas de té. Pero, ¿alguna vez pensaste en cultivar y mezclar tus propias tisanas herbales en casa? Fotos: Escuela Mexicana de Té.

Las hierbas son fáciles de cultivar, resistentes y muy aptas para desarrollarse en macetas, por lo que son una gran opción incluso para quienes habitan en departamentos. Mientras se planifiquen las horas de sol y regado minuciosamente, se puede dar vida a un propio jardín casero para elegir la tisana que apetezca.

¿Cómo cultivar y mezclar tisanas en casa?

Lo primero es tener una buena selección de semillas o germinados, mismos que pueden hallarse fácilmente en viveros de todo el país. Después, hay que hacerse de tierra para macetas, recipientes o macetas de buen volumen, ideales para la terraza, balcón o área donde se cultivarán las propias tisanas: manzanilla, menta, limoncillo, verbena, romero, lavanda o salvia, entre muchas otras. ¡Ojo!, los geranios también son una excelente opción… Con sólo presionar ligeramente sus flores se pueden extraer aromas de chabacano, limón, rosas, canela, nuez moscada, manzana e incluso chocolate con menta.

¡Ventajas de cultivar tus propias tisanas! Realmente se podrán resaltar el sabor y perfiles aromáticos que son importantes para cada consumidor. Mientras que las hierbas vayan creciendo, se pueden cortar hojas y flores para ir perfeccionando combinaciones antes de la cosecha final.

Una vez listas y maduras, estas hierbas aromáticas y flores deben secarse para maximizar su expresión y durabilidad. Uno de los mejores tips para deshidratar es emplear el refrigerador de casa: basta con poner los racimos frescos y limpios de hierbas sobre pedazos de papel estraza, envolver y colocar por separado en la parte superior del refrigerador. En 2 a 3 semanas estarán perfectamente secas y listas, con gran intensidad aromática y gustativa para dar vida a tus propias tisanas.

¡A mezclar tisanas!

Ahora sí, ¡a mezclar! Lo primero es retirar hojas y flores deshidratadas cuidadosamente, e irlas colocando en recipientes por separado. Frascos de vidrio de conservas y mermeladas reutilizados son una alternativa perfecta; bien deshidratadas, podrán resistir en estos contenedores hasta por un año, siempre y cuando se almacenen lejos de la luz solar y en un espacio templado.

Una mezcla básica puede surgir con recomendaciones sencillas… Toma una hierba o flor base, y después incorpora complementos que ayuden a potenciarla o enriquecerla. Por ejemplo, algunos diseñadores de té sugieren tomar 2/3 partes de la hierba base y después pequeños complementos de otras variedades de hojas o flores. Otro buen tip es evitar mezclar más de 2 a 3 variedades de hierbas y/o flores en una mezcla, al menos hasta haber logrado desarrollar cierta experiencia en la construcción de perfiles aromáticos y gustativos particulares.

Una vez que hayas experimentado y encontrado equilibrio, puedes ir haciendo todo tipo de tisanas sumando más de 3 variedades de hierbas y/o flores caseras. ¡Sí!, anotar en un pequeño diario las combinaciones favoritas y tazas más exitosas ayudarán a perfeccionar tu propio perfil sensorial. ¡Recuerda que después de mezclar, tus tisanas deben reposar al menos una semana en un frasco bien cerrado, con el propósito de estabilizar todo su aroma y sabor!